Pan y circo. Ese es el modo de actuar de cualquier gobierno socialdemócrata y uno de los secretos de su propia supervivencia.
Sólo así consiguen contentar a la plebe y perpetuarse en el poder. Sí, sí! a la Plebe… porque para ellos no somos más que eso: un ejército de plebeyos aleccionados y forzosos creyentes de su propia religión. Entumecidos Esclavos de sus políticas, mientras ellos, los Patricios, viven insultantes en sus ostentosas villae.
Con pan y juegos circenses los emperadores de la Antigua Roma mantenían a sus súbditos satisfechos y a su favor. Del mismo modo, esta argucia política vuelve a estar de moda entre nuestros gobernantes socialistas: cuando la putrefacción generaliza el descontento de los ciudadanos, el gobierno de ZP echa mano del imaginario socialista y con su habitual maestría para el márketing y engaño político logra desviar la atención del paro, el déficit público, la recesión, la crísis social, las subidas de impuestos y demás problemas que sólo los socialistas y sus políticas son capaces de causar. Sólo los socialistas. Sólo sus políticas.
El gobierno está hipotecando no sólo nuestro presente, sino también nuestro futuro.
ZP pretende convertir nuestro país en un infierno fiscal. Pretende mantener la subida de impuestos bajo el pretexto de unas falsas políticas sociales y unas escuálidas inversiones públicas. Sin embargo, los impuestos sólo conseguiran retraer más aún el consumo y acabarán castigando a todo el conjunto de la sociedad.
Con talante, el gobierno se ha instalado en el más secreto oscurantismo y, a golpes de improvisación, se ha cargado tanto la paz social como la economía española que, a pesar de todo, hubiera podido salir la crisis.
Con levadura a base de mentiras y falsas promesas, espejismos y soberbia y con la distracción del circo mediático de persecución fiscal, el “govern” consigue desviar la atención del decadente estado en el que nos estan dejando.
Con su particular y ruín demagogia, rompen las reglas del pluralismo y atacan a las libertades personales de aquellos que se oponen a sus políticas. La justícia debe actuar contra todo aquel que haya cometido un delito, sea cual sea su condición y su color político. Sin embargo, le 90% por ciento o más de los encausados del Partido Popular son gente honrada y trabajadora cuyo único delito es el de luchar por un mundo mejor. ¿Quién les reparará ahora el daño que se les ha hecho?
Todo responde al “todo vale” propio de las políticas de izquierdas. Y no, no todo vale en un sistema democrático. No todo vale en un país libre. La mentira es la peor arma contra la democrácia y las libertades. Es imposible que dicha democrácia exista realmente sin la verdad… y sólo la verdad respetará la indudable libertad de las personas dentro de esa democrácia.
¡¿Socialismo… o libertad?!
lunes, 16 de noviembre de 2009
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